miércoles, 17 de diciembre de 2014

Los mejores parques nacionales de Estados Unidos están en California!

El recuerdo más nítido que conservo de California no está relacionado con el glamour y el encanto de Los Ángeles, ni de la famosa Hollywood o de sus largas playas, ni la hermosa ciudad de San Francisco con sus mil colinas y vistas de la bahía; lo que más me fascinó de California fue el hecho de que a unos pocos cientos de kilómetros de estas ciudades se encuentran algunos de los más bellas manifestaciones del poder de la naturaleza. De hecho es en California donde están algunos de los mejores parques nacionales de Estados Unidos.

Parque Nacional Yosemite

Dejando atrás "Frisco" y rodando hacia el este en nuestro coche alquilado (el típico Cadillac americano que lleva unos neumáticos enormes!), se llega después de unas horas de carretera al Parque Nacional de Yosemite, una reserva natural en la cadena de la Sierra Nevada de Estados Unidos, un parque tan extenso que en el mismo encontrará diferentes zonas climáticas: en un mismo día usted puede bañarse en un arroyo y secarse al sol, caminar sobre la nieve o conducir su carro en medio de grandes extensiones desérticas... todo este en un radio de 60 kilómetros!

Al entrar en el interior de California el paisaje cambia muchísimo: las grandes carreteras de varios carriles se sustituyen con pequeños caminos rurales que bordean la nada más absoluta durante decenas de kilómetros, con tan sólo unas pocas y solitarias granjas. Recuerdo muy bien el último restaurante en el camino: un pequeño bar familiar con una hermosa terraza de madera con vistas a un enorme valle. Me pregunté cómo se podía vivir allí, en medio de la naturaleza, a dos horas del pueblo más cercano. Supongo que todo es cuestión de costumbre.

Dejado atrás el bar hemos recorrido una larga serie de curvas hasta ver una gran presa abrazada por las montañas de la Sierra Nevada y  un poco más allá la extensión verde del ParqueNacional de Yosemite, uno de los más hermosos parques nacionales de Estados Unidos.
A la entrada del parque te sentirás como catapultado en una película: a darle la bienvenida y la información más importante es la Ranger que, como es habitual, recomienda prestar atención a los osos, especialmente durante los picnics; desafortunadamente no he tenido la fortuna / desgracia de toparme con uno!
Armado de mapa empezamos la exploración de este parque de exuberante vegetación que bordea los caminos y arroyos y que deja paso, más arriba, a rocas donde las cataratas de Yosemite realizan su majestuoso salto.
parques nacionales de Estados Unidos

A reforzar la sensación de paz que se te transmite es la ausencia de ruidos: el canto de los pájaros se mezcla con el chirrido de las ardillas y los gritos de los niños que están nadando en las aguas heladas de los arroyos, creando una banda sonora perfecta para un picnic.

Valle de la Muerte

Nuestra ruta por las carreteras californianas nos lleva unos días más tarde en uno de los puntos más calientes del planeta: el Valle de la Muerte (Death Valley).

En las millas recorridas tuvimos la oportunidad de admirar paisaje muy diversos: caminos al borde del precipicio, balas de heno que cruzan la carretera, grandes valles tan ventosos que le impiden salir del coche e incluso vimos un coyote un poco asustado en busca de alimento.
parques nacionales de Estados Unidos

Lo que nunca olvidaré del Valle de la Muerte es la miríada de diferentes colores que se podían ver en cada escenario maravilloso: el amarillo casi dorado de Zabriskie Point, el azul cielo de la mañana, el blanco marfil del lago de sal de Badwater Basin, el marrón de bronce de la tierra erosionada por el viento.
Hemos devorado el parque sin parar, sin necesidad de detenernos: teníamos ante nosotros ese maravilloso espectáculo llamado NATURALEZA y era como si ella fuera a recargarnos las pilas cada vez que nos sentíamos cansados.

La naturaleza tiene un poder extraordinario: continuamente puede sorprenderme con su increíble variedad y su majestuosidad indiscutible.